Pesos y medidas
Estado de conservación
Descripción del animal
La tortuga laúd, conocida científicamente como Dermochelys coriacea, es una especie de tortuga marina que se distingue por ser la más grande de todas las tortugas vivientes. Este impresionante animal marino puede alcanzar longitudes de hasta 2.2 metros y pesar más de 900 kilogramos, aunque el promedio suele ser un poco menos. Su nombre "laúd" se debe a la forma de su caparazón, que recuerda al instrumento musical medieval del mismo nombre.
Una de las características más notables de la tortuga laúd es su caparazón, que se diferencia de otras tortugas marinas por no tener escamas duras. En su lugar, su caparazón está cubierto por una piel coriácea y suave, de ahí su nombre científico "Dermochelys". Además, su caparazón presenta una serie de crestas longitudinales que le proporcionan una hidrodinámica excelente para nadar a través de los océanos.
Las tortugas laúd son animales altamente migratorios, capaces de recorrer distancias transoceánicas entre sus áreas de alimentación y de anidación. Se distribuyen por todos los océanos del mundo, desde las aguas frías cercanas al Círculo Polar Ártico hasta las cálidas aguas tropicales. Sin embargo, prefieren aguas abiertas y raramente se les ve cerca de las costas, excepto durante la temporada de anidación.
La dieta de la tortuga laúd es principalmente gelatinosa, alimentándose de medusas, ctenóforos y otros organismos similares. Esta dieta es de bajo valor nutricional, lo que requiere que la tortuga consuma grandes cantidades para satisfacer sus necesidades energéticas. Su capacidad para alimentarse de medusas sin sufrir daño por las picaduras es una adaptación fascinante.
La reproducción de la tortuga laúd es un evento raro y emocionante, ya que no anidan cada año y cuando lo hacen, puede ser en intervalos de varios años. Las hembras regresan a las playas donde nacieron para desovar, generalmente en la noche para evitar a los depredadores. Pueden poner varios cientos de huevos en un solo nido, pero debido a la depredación y otros factores, solo un pequeño porcentaje de las crías sobrevivirán hasta la edad adulta.
Desafortunadamente, la tortuga laúd se enfrenta a múltiples amenazas que han llevado a su clasificación como vulnerable según la Lista Roja de Especies Amenazadas de la UICN. La captura accidental en artes de pesca, la recolección de sus huevos, la pérdida de hábitat de anidación debido a la construcción en las playas, y la contaminación del océano son algunas de las principales amenazas para su supervivencia. Esfuerzos de conservación están en marcha en varios países para proteger a estas magníficas criaturas, incluyendo la protección de las playas de anidación, la regulación de las actividades pesqueras para reducir la captura incidental, y la sensibilización sobre la importancia de preservar a la tortuga laúd y su hábitat.